
Las filiales provinciales de nuestra asociación se activaron como protagonistas de este esfuerzo colectivo, en el marco del 65 aniversario de la Victoria de Girón, el Centenario de Fidel y el Día Internacional de los trabajadores. En todo el territorio nacional, los pedagogos cubanos desde el terreno directo de las instituciones educativas hasta los hogares y comunidades, participaron en la campaña, demostrando que la Pedagogía no solo es un acto académico sino también un pilar fundamental en la forja de la conciencia patriótica.
La APC, a través de su estructura orgánica, ha articulado la participación activa de los docentes, confirmando su papel como espacio de unidad y apoyo al proceso social que genera la situación de emergencia que vive el país. Esta rúbrica trascendió el gesto simbólico, representó un acto de profunda responsabilidad social y un ejercicio de soberanía, al alzar la voz de un pueblo que defiende su derecho a convivir en paz.
Con su participación en el desfile del pasado 1 de mayo, los educadores cubanos reafirmaron su compromiso inquebrantable con la defensa de la soberanía nacional y la paz. Marchando junto al pueblo, mostramos que la labor en las aulas va más allá de la transmisión de conocimientos: es una trinchera ideológica donde se forman las nuevas generaciones en los valores antimperialistas, solidarios y revolucionarios. Cada maestro, consciente de las amenazas externas y las campañas de desestabilización, asume su rol como multiplicador de la conciencia crítica y el amor por la Patria, atendiendo que la verdadera independencia se cultiva desde la educación.
Además, su presencia en la movilización popular simbolizó la unidad indisoluble entre el sector educativo y las demandas históricas del pueblo cubano. En un contexto de recrudecimiento del bloqueo económico y las injurias mediáticas, los educadores se erigen como guardianes de la memoria histórica y la resistencia pacífica. Su lucha por la paz no es pasiva: es activa, diaria y se libra en cada escuela, cada comunidad y cada conversación que siembra la conciencia soberana.
La Patria se defiende con la unidad y el compromiso de sus hijos y en ese camino, los pedagogos tienen la alta responsabilidad de educar y movilizar conciencias. Así, el desfile del pasado 1 de mayo se convirtió en una extensión simbólica de su quehacer cotidiano, donde educar es también defender a Cuba, a la Revolución y a preservar el derecho a soñar un futuro libre y justo.
¡Viva la Revolución Cubana!
¡Viva el magisterio y la Educación Cubana!
¡Patria o Muerte! ¡Venceremos!
