Actos y Eventos



Nacionales



Misiones Educativas



Constitución


Colegio Pedagógico: Camino a las aulas de Ciego de Ávila

DPE Ciego de Ávila

Fecha: 2018-12-03 16:28:26
Por: DPE Ciego de Ávila
Visitas: 111

Para Daniadys Jorge Cepero la vida universitaria casi que empezó un año antes. Cuando cursaba el onceno grado le hablaron de aquella opción que acogía a quienes se soñaban delante de un aula, y ella no podía ser menos que la tradición familiar. Fue la única del grupo que apostó por lo que llamaban el Colegio Pedagógico y, entre tantas especialidades, no fue difícil decantar por la Biología, de la que su “profe”, sin saberlo, la había enamorado.

Con ella suman 163 los estudiantes de duodécimo grado en Ciego de Ávila que este curso escolar ingresaron al Colegio Pedagógico, cifra que, reconoce la Máster Iraida María Gómez Rodríguez, decana de la Facultad de Ciencias Pedagógicas de la Universidad de Ciego de Ávila Máximo Gómez Báez (UNICA), califica como la más alta en los tres años que lleva de creada la iniciativa.

Aunque el grueso de la matrícula reciba sus clases en la sede pedagógica Manuel Ascunce Domenech de la UNICA, la opción también se materializa en las sedes universitarias de municipios como Chambas, Primero de Enero, Ciro Redondo, Florencia, Venezuela y Baraguá.

Explica la decana que esta alternativa surgió con el propósito de formar docentes en las asignaturas del currículo básico, ante la situación que, en los últimos tiempos, ha presentado la provincia con la cobertura docente. Sin embargo, este año, además, se aprobó de manera excepcional la apertura de las especialidades Pedagogía-Psicología, Logopedia y Especial por presentar bajos ingresos en el nivel superior.

Mas no todos los perfiles muestran siempre la misma aceptación y algunos como Matemática, Física y Química, año tras año, figuran entre los más deprimidos. Ante tal situación, manifiesta Gómez Rodríguez, los alumnos que escogen estas asignaturas pueden reorientarse a otras áreas del conocimiento o irse a cursarlas a otras provincias, pero “el principio es tratar de motivarlos para que estudien esas carreras que están tan deficitarias en la provincia”.

Se muestran optimistas las profesoras Mislady Cartaya Zamora y Yenelyn Fraser Guillermo cuando reconocen que, al comparar con cursos anteriores, hoy se aprecia una motivación diferente en sus alumnos, lo que se refleja no solo en la matrícula que recibieron este septiembre, sino en el hecho de que a lo largo de estos meses solo dos de ellos hayan dicho adiós.

Al hablar de las motivaciones, Yailenis Díaz Pérez, quien eligió la especialidad de Pedagogía Psicología, manifiesta que el no tener que presentarse a una prueba de ingreso influye mucho en la decisión, pero por otra parte resulta muy agradable el familiarizarse con el ambiente universitario pues “así no nos sorprende lo que es una universidad y su rigor”.

En cambio, para Geldy Quintana Licor, el haber enfrentado por primera vez a su padre cuando decidió que sería maestra de Geografía, y no doctora, ha valido la pena, “sobre todo porque llegué pensando que la carrera era una cosa y aquí me enamoré aún más, sin contar que los profesores nos exigen mucho todo el tiempo”.

Y no la deja mentir Yenelyn Fraser Guillermo cuando reconoce que “como ellos van a ser maestros desde ahora los estamos educando en lo que debe ser el comportamiento de un educador, y siempre le dejamos claro que la carrera la tienen asegurada una vez que aprueben el grado”.

A lo que la profesora Misladys Cartaya Zamora agrega que se trabaja mucho la motivación y la orientación profesional pedagógica, porque “es verdad que ser maestro es una profesión consagrada, pero lo más bonito es ver a tus alumnos aprender, y todos los padres quieren un buen profesor para su hijo”.

Pareciera que estuvieran escuchando a Maidelín Vázquez Morales cuando dice que “el maestro que se para frente a un aula tiene que demostrarle a sus estudiantes que lo que él está haciendo le gusta realmente y tiene que verse lo apasionado que está por ello”.

Al valorar la oportunidad, Frank Acosta Pérez recomienda que debe darse más información sobre el Colegio Pedagógico, pues muchos pueden estar interesados y desconocer esta opción, como mismo puede haberle pasado a él de no interesarle de verdad, cuando un día llegaron a su escuela en Majagua y le hablaron sobre el tema, pero nadie volvió para preguntar por los solicitantes.

Por lo pronto, el “bichito” del magisterio está empezando a crecer entre estos muchachos que, como reconoce Iraida, “ya se creen más universitarios que los que están cursando la carrera”. Camino por desandar queda bastante antes de que puedan verse frente a un aula, pero el primer paso, por suerte, ya está dado.